“ARTE INTEMPORAL” POR TERESITA FESSIA

Nacida en Berrotarán, donde dejó muchas alumnas, Teresita Fessia se ha convertido en una artista plástica de renombre nacional. Actualmente se encuentra en Río Cuarto, presentando su muestra de cerámicas, “Arte Intemporal”.

La exposición reúne piezas cerámicas realizadas por la artista, con el propósito de mostrar que su búsqueda en la producción es el diálogo entre el Creador y el hombre por medio de la naturaleza.

Nuestra colega Graciela Busilli tuvo la oportunidad de dialogar con Fessia, dando como resultado una muy interesante entrevista.

-En realidad, artista plástica, y fundamentalmente ceramista, ¿No es cierto?

“Si, sí. Más que nada en estos últimos años me he dedicado exclusivamente, casi, a trabajar con el barro. Eso es lo que más me apasiona, lo que más me gusta, pero también pinto.

Sigo con la pintura, no te olvides que yo comencé en Berrotarán, cuando iba a la primaria, con “Chela” Medina de Zabala, que fue la primera maestra que tuve en dibujo y pintura. Así que bueno, vengo de aquella época. A través del tiempo, después, conocí a Velarmina Luege, de Río de los Sauces, y ahí comencé a trabajar. Ella me enseñó varias técnicas, de las cuales están aplicadas, permanentemente, en mi obra”

-Ya que la nombraste a Velarmina, ¿Cómo fue que la conociste? ¿Cómo fue tu relación con ella?

“Viviendo en Berrotarán, íbamos al río a Río de los Sauces, a Paso Cabral. Un domingo, llego a Río de los Sauces y había un cartel en una casa, donde decía “Museo”, y como desde siempre, me atrajeron los museos y las galerías de arte,  y ella venía ya de regreso de todo lo que había vivido, así que me ofreció que en dos veranos le atendiera el museo. De esa estuve en su casa, compartiendo su vida, su taller, la gente que ella conocía. Fue una etapa de mi vida muy bella”

-Teresita, ¿Tuvo algo que ver tu papa en el despertar de esta vocación?

“Mi papa me compro los pinceles antes que los lápices para escribir. Yo sabía manejar los pinceles, antes que el lápiz.

Dentro de la familia de mi padre había ya varios antepasados que fueron pintores. Creo que todos ya nacemos con algo asignado, por supuesto no que lo creo, sino que es así. A veces se puede llevar a la realidad y otras veces, depende de las circunstancias de la vida, a donde te llevan, si podes sacar lo que tenes adentro, expresarlo. Creo que toda persona lo tiene, pero no siempre se puede dar”

-Con respecto a lo que vos decís volvemos entonces a la muestra, que tuve la oportunidad de ver, por eso va esta pregunta, ¿Que quisiste expresar en estas esculturas que se están presentando en Río Cuarto? Tienen como un vuelo, es algo fantástico. Por eso recomiendo que la gente vaya a verlo, porque cada uno siente diferente, creo, cuando lo ve. ¿Puede tener movimiento la cerámica? porque es lo que, al menos a mí, me transmitió.

“La escultura es eso. La escultura en la tridimensión. Vos tenes que saber hacer una escultura que tenga el equilibrio de todos lados. No es como la pintura, que vos pintas un cuadro y, desde luego, el cuadro se refleja todo.

La escultura es eso. Vos tenes que hacer un recorrido para poder observar todos los lados y que todos tengan un equilibrio. Es como el equilibrio de la vida, tan simple como eso. No es fácil de conseguirlo, yo he trabajado mucho, es el oficio.

Yo acostumbro a hacer una serie, cuando comienzo a hacer una serie, generalmente la sigo, y son años dedicados a esa serie.

Si vos me preguntas que quise expresar, vos sabes que no es fácil explicarlo, porque cuando estás frente a 70 kilos de arcilla, y de ahí darle forma, no tenes que distraerte con otras cosas. Yo estaba en el taller y no salía de él, durante años. Después a lo mejor pasa un lapso de tiempo, y tomas otra serie para hacer, y eso quien me lo da… vuelvo a Velarmina Luege. Ella me enseñó a ver la naturaleza. En la naturaleza esta todo, la podemos copiar al pie de la letra. Si uno observa y se acostumbra a verla naturaleza, no hay que inventar nada, está todo hecho. Hay que copiarla” 

-Y lograrlo…

“Y lograrla”.

-Algunas de estas obras que presentas, hay partes que tienen una suavidad, como si fuese una pluma y, dentro de la misma obra, una rugosidad como arena, o como el interior de un hueso, como para representarlo de alguna manera. Para vos quizás es algo muy fácil de hacer, pero parecería casi imposibles de lograr en una misma pieza.

“No es fácil, son horas de trabajo, horas de vigilia. Porque después que las hago, tiene que ir a un  horno eléctrico y son ahumadas, es todo logrado por humo, que eso lleva días y días. Es la conexión con el fuego, es la gran conexión de los cuatro elementos. Es el aire, el fuego, el agua y la tierra. Cuando vos llegas a tener todo eso en la mano, hay días en que te es tan fácil poder llevar a cabo una forma, no siempre es así.

Esos cuatro elementos de los que te hablo, fueron los que dejaron en el mundo. En el mundo la cerámica tiene una importancia tan grande, porque el hombre dejó plasmado en la arcilla la historia de los pueblos. Desde hacerse la comida, desde un cuenco, las religiones, la cultura de cada lugar, con sus dibujos. Hoy se pueden leer los dibujos que dejaron, sobre todo américa es tan rica en todo eso. La cerámica es una lectura para la humanidad”.

-Volviendo a tus orígenes aquí,  en Berrotarán. Vos tenías un taller ¿Pasaron muchas alumnas?

“¡Sí!, así es. Yo daba clases allí, daba varios temas y no había ido a aprender a ningún lado, solamente venía hasta aquí, a Río Cuarto a comprar los materiales, y veía algo en la vidriera, y cuando volvía, lo llevaba a cabo.

Para las de mi generación, nosotros teníamos el Centro Juvenil Agrario en Berrotarán y de Federación Agraria Argentina  nos mandaban, por año, una profesora de Rosario, que se quedaba quince días a dar clases. Traía unos materiales que nosotras nunca habíamos visto, en Berrotarán existían. Nos enseñaban a trabajar el cuero, el metal, la talla en madera. Yo de ahí aprendí, y entonces después si, puse una academia. Hasta que conocí la arcilla.

Ya cuando conocí la arcilla, empecé a trabajar con ella. Ya después me vine hacia Río Cuarto y entonces, bueno, hice todo el dibujo que pude con Daniel Gil, por ejemplo, tres años en la Universidad con la figura humana, los libros del Profesor Chiti, que están editados en 16 idiomas, no hace falta ir a ningún lado, leyendo los libros de él, te lleva de la mano para conocer todas las técnicas que existen en la arcilla. De esa manera es que llegué hoy, sigo trabajando. Me dio tantas satisfacciones en mi vida todo esto, que gracias a Dios todavía lo puedo hacer.

Hay que estudiar arqueología. He tenido la suerte de viajar, y nuestros viajes son siempre en base a eso, ir a lugares arqueológicos e históricos”

-Conoces y te inspiras…

“Y eso te deja mucho”.

-Para ir cerrando, te pediría que deje bien en claro en qué lugar es la muestra, la dirección en Río Cuarto y que días y en qué horarios está abierta, para las personas de Berrotarán y la zona que quieran acercarse.

“Es en el Centro de Cultura, en el antiguo Banco Hipotecario. Está sobre la calle  Rivadavia y General Paz, al frente de Tate. Está abierto de 9 a 13 hs y de 17 a 20:30, los 365 días del año”

-¿Y tú muestra hasta cuándo está?

“Mi muestra va a  estar hasta el día 27 de octubre. Yo no voy a estar presente siempre allí, por supuesto.

Es en planta alta, muy fácil, el ascensor te lleva. Allí está la sala grande y dos salas más chicas, con distintas épocas y etapas de mi vida bien marcadas. Invito a todo el que quiera venir”

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