«DE INFANCIAS Y ADOLESCENCIAS»

El Dr. Enrique Orschansky, reconocido pediatra cordobés, presentó en Córdoba el libro “De infancias y adolescencias”una recopilación de las columnas que escribe para La Voz del Interior.

Son más de 75 columnas que comenzaron a reunirse desde finales del año 2013. La historia comenzó cuando desde el diario se entrevistó al profesiones sobre el cansancio de los niños, sobre todo a finales de año. El impacto producido tuvo como desenlace la publicación de columnas dominicales. “Los temas los voy proponiendo yo. La Voz del Interior en general ofrece una libertad de acción increíble. Yo envió un par de días antes la columna y la verdad es que la recepción es impecable, nunca se ha cuestionado un tema” explicó Orschansky.

A lo largo de dos años el pediatra ha tocado diversas temáticas como la familia, la pérdida, los vínculos, el uso de la tecnología, los abuelos. Algunos de los textos han tomado mayor relevancia que otro, como lo fue la columna titulada “Malcriadores profesionales”, de gran impacto en las redes.

“Confieso que cada semana me pregunto de que voy a escribir y siempre en el consultorio surge un tema, o en la calle, siempre un comentario, una noticia genera la reflexión que tiene que ver con cómo está incluido el niño en las circunstancias en las que vivimos, como está incluida la familia y repercute en la salud de los chicos. Siempre escribo desde mi posición de pediatra, de observador de la realidad de la pediatría, no puedo moverme de ahí. Pero es infinita la cantidad de detalles y circunstancias que tienen que ver con esto”

-¿Actualmente cual es la problemática que más observa en su consultorio?

“Estacionalmente, estamos viendo el agotamiento de fin de año, que implica muchos dolores de cabeza, panza, cuello, dolores que solamente son gritos corporales diciendo: «No doy más» «El año se acabó» «Basta de clases». Claro, va en contra de las cinco semanas de clases que el quedan al ministerio para completar los contenidos, pero los chicos están muy cansados.

El síntoma global, si yo pudiera elegir uno solo de los síntomas que he visto este año en conjunto, ha sido una gran epidemia de soledad. Los chicos están muy solos, están yendo y volviendo de sus actividades solos, es muy raro ver chicos caminando al colegio aunque les queden cerca porque están asustados por la inseguridad, por lo cual están de la mano de alguien que no son sus padres. Pasan muchas horas en el colegio, en Córdoba la jornada promedio es de ocho horas. Los niños están muy solos comiendo. Los chicos claramente están acompañados de otros adultos responsables, de docentes amorosos, muy bien formados, muy criteriosos pero que no son sus padres y ésto tiene impacto en el cuerpo, en los síntomas físicos que estamos viendo y a ésto yo le llamo epidemia de soledad. Epidemia de soledad es terminar cenando frente a una pantalla y no charlando con los padres. Nunca hay que dejarlos solos porque la soledad confunde, hace sexualidad precoz, hay chicos que se enfrentan a una sexualidad demasiado temprano sin saber a qué están jugando”

-Los padres trabajan demasiadas horas y pueden no atienden a sus hijos ¿Cómo contrarrestar ésto, teniendo en cuenta que a veces necesitan trabajar todo ese tiempo?

“Eso es una realidad incontrastable. Los padres no pueden ni tienen que dejar de trabajar, la madre tampoco, sino no se llega a fin de año o a juntar el dinero para pagar las cuentas. Eso sí, las ausencias tienen que ser compensadas claramente por presencia, porque se entiende que el padres esté trabajando, lo que no se entiende es que el padre vuelva de trabajar y se conecte a una computadora o a un televisor o se esconda en alguna habitación y no esté con sus chicos. Los tiempos disponibles, y voy a hablar del fin de semana sobre todo, creo que hay que repensar la forma en que compartimos el tiempo con los chicos, encontrando actividades en común que demuestren que uno todavía tiene ganas de estar con ellos. No se trata de tener solamente hijos, se trata de elegirlos cada día, cada semana porque de esta forma uno amortigua severamente las enfermedades infantiles, sobre todo las enfermedades mentales”

-¿Cómo hacemos para ayudar a nuestros hijos en esta época del año que es cuando más actividad hay y cuando menos ganas tienen?

“Creo que es una artesanía importante la administración del tiempo libre. El ocio de los chicos debe ser respetado como ocio vacío, que haya momentos en lo que no hagan nada, no llenar todos los espacios con otra actividad. Que cada familia cuente cuantas faltas tienen los chicos y que acorten la semana las semanas de clases que quedan. Hagan semanas de cuatro o si se puede de tres días, déjenlos dormir a los chicos, vuelvan a darles agua para hidratarlos, porque la deshidratación es algo muy grave. Y volver a hablar con la seño y los profes para que entiendan de que los chicos son exigidos en este momento en pruebas para demostrar que han aprendido, pero es cuando están más cansados, menos interés tienen y es cuando más calor hace. Volviendo a enlazar familia y escuela, volviendo a firmar el pacto que siempre reclama Jaime Echeverri, creo que podemos llegar a un acuerdo sin llegar con chicos molidos a fin de año”

Deja un comentario