«HERMANAS DEL ALMA»

Mafalda Journade, una partera llevaba adelante un centro de distribución de bebes en su domicilio. “Hermanas del Alma” es la agrupación que concentra a las personas nacidas en ese lugar y que hoy luchan por encontrar su identidad.

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En su domicilio de Barrio General Paz, en la ciudad de Córdoba, Journade  atendía a las madres en los partos para luego entregar a los bebes a nuevas familias, que los anotaban como hijos biológicos. Si bien la agrupación ha sido conformada recientemente, por los que las investigaciones están iniciando, se conocen casos desde 1960 hasta 1985.

“Hermanas del Alma” no solo ayuda a hijos que buscan a sus madres, sino también a madres que están buscando a sus hijos. “Las familias de crianza los anotaron como hijos propios, entonces no quedó ninguna documentación y a la hora de salir a buscar a la mamá biológica se nos complica porque de lo que es documentación, no contamos con nada. Queremos que las madres nos vean y nos encuentren, ya aparecieron dos madres que da la casualidad que no los entregaron a sus bebes por voluntad propia sino que Mafalda se los robó, no dejó ni siquiera que los tocaran, no les dio ninguna explicación y las echó de la casa” contó María Gracia Iglesias, psicóloga del Archivo Provincial de la Memoria y colaboradora de la agrupación “Hermanas del  Alma”

En muchas de las partidas de nacimiento de los bebes entregados aparece la firma de Journade, y es a partir de este dato que lograron reunirse y organizar esta agrupación que espera descubrir la verdad acerca de sus orígenes.

Hasta el momento “Hermanas del Alma” nuclea a 22 hijos y dos madres. La esperanza de que el número vaya creciendo con el correr de los días existe, aunque también es probable que muchos de los hijos apropiados por esta mujer aun no sepan que son adoptados. Según explicó Iglesias, ésto se debe a los fuertes pactos de silencio que existen en algunas familias.

“Era recomendado por los psicólogos en aquella época que no se le dijera nada a nadie. Todos sabían, menos el implicado. Es por eso que la mayoría de los chicos se acercan cuando los padres han fallecido, por culpa, o porque se enteraron después. Entonces está muy complicado lo que es la investigación de las personas que estuvieron en el momento de la entrega. El llamado nuestro es a las mamás, que son  muy difíciles de encontrar porque si lo dieron no lo dicen por vergüenza y si no lo dieron tampoco tienen la certeza de que se los han robado, muchas veces han dicho que el bebe había muerto”

Se estima que la mayoría de las madres atendidas por Journade son de pequeños pueblos de la provincia. Mientras vivió, la partera fue visitada por diferentes personas que intentaron obtener datos acerca de las apropiaciones, pero ella se negó sistemáticamente a hablar sobre el tema. Fueron algunos de sus vecinos los que aportaron datos sobre el trabajo que llevaba a cabo, pero lamentablemente nunca fue denunciada. Se conoce la existencia de dos causas judiciales por abortos, pero nada referido al tráfico de bebes.

La psicóloga definió como tráfico de bebés al proceso de entrega que involucra un intercambio de dinero. Generalmente en él están involucrados médicos o parteras y las madres biológicas son engañadas. “En lo que respecta al tráfico, hay un vacío legal. Es un negocio muy fuerte, muy poderoso y la ley no nos respalda, sobre todo a las madres, porque los jóvenes tienen el derecho a la identidad pero este delito caduca a los 10 años, pueden pasar ese tiempo buscando y después ya nadie las escucha”.

Se sabe que los partos se llevaban adelante en Barrio General Paz, que el apellido de soltera de la partera era Espina, que trabajaba con una enfermera llamada Azucena. Con estos datos la agrupación espera convocar a madres que dieron a luz allí o personas que tengan información relacionada.

Las vías de contacto son a través de la página de facebook “Mafalda Journade nuestra apropiadora”, vía e-mail escribiendo a hdelalma@gmail.com , vía Twitter @hermanasdelalma y  en el Archivo Provincial de la Memoria ubicado en Pasaje Santa Catalina 66, Córdoba.

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